Forastero

(Outsider)

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Por: Denny Rengel 

A lo largo del tiempo la calidad de vida en Venezuela ha venido decayendo debido a la mala gestión del gobierno o mejor dicho régimen, el cual ha venido deteriorando y marchitando al país hasta el punto de secarlo.

Hoy en día se puede observar el caos, la improvisación, ensañamiento, desidia, brutalidad, crueldad y asquerosidad, los cuales fueron suficientes para que creara el estallido social. Que actualmente está existiendo. La población venezolana ha esperado para ver como lo poco que queda se acaba, viendo como los pocos generadores de empleo que aún sobreviven cierran o se van a la quiebra, se vive una inestabilidad prolonga con el sufrimiento de familiares y amigos para conseguir medicamentos y alimentos, aunado con colas interminables. Son las razones de la salida masiva de ciudadanos venezolanos, se considera actualmente una de las mayores crisis humanitarias del mundo. Se estima que más de 4 millones de venezolanos han salido en busca de mejores condiciones de vida. 

 

Los migrantes dejan atrás los sueños, los estudios, una herencia devastada por la violencia desenfrenada y, en muchos casos, la familia, además de su hogar y la tierra donde nacieron. El desmembramiento familiar es una de las consecuencias más dolorosas de la migración forzada. Luego se viene una experiencia como foresto cuando llegamos a otro país donde no pertenecemos es como comenzar de cero he ir contra el tiempo en una búsqueda casi desenfrenada de estabilidad que te permita apoyar el resto de familiares que aún siguen en esa tierra oprimida 

 

Donde la canasta alimentaria tiene un costo de 300 dólares que sobrepasa un millón de bolívares soberanos. Eso traduce en que una familia con un mínimo de cinco miembros necesita no menos de 65 salarios mínimos para obtener los productos de esa canasta, pero resulta que el 89% de los venezolanos no gana lo suficiente para alimentar a sus respectivos familiares, y  9 de cada 10 personas carecen de los ingresos para adquirirla. Por eso es que el 71% de los venezolanos no compra los alimentos necesarios, y ocho de cada 10 ciudadanos ha reducido su alimentación, con el resultado de que seis de cada 10 paisanos se acuestan con hambre y otros buscan comida en la basura. Tu corazón inquieta cuando en tu país no se vive se sobrevive y afronta una realidad totalmente distinta de donde te encuentras 

Toda esta problemática hace inevitable sentirse afectado en la creación artística. Desde aspectos genéricos de la situación social del artista, que permite mirar la realidad de un país con ojos de un forastero.

El cual un Forastero es un término que se utiliza para designar a aquellas personas que no pertenecen a una comunidad, que no vienen de ella, y que vienen de otro país, esta situación produce que estos individuos no conozcan los usos y costumbres del lugar al que llegan y entonces los tomen como particulares, o hasta extraños. Usualmente el forastero puede ser percibido como distinto por poseer diferente estilo de vida, diferentes formas de comunicarse, de actuar, entre otros. Pero la pintura contemporánea es un lenguaje universal que rompe frontera y permanece como memoria visual de nuestro tiempo, con mas de cien años formando parte de la cultura Latinoamérica, por lo cual mi trabajo es la pintura como lengua de protesta ante la grave problemática social que atraviesa Venezuela, donde las obras reflejas la inconformidad ante el gobierno que dirige al país y la pérdida de valores que atraviesa la sociedad venezolana desde la perspectiva de un forastero en Peru.

Instagram: @denny_rangel

Correo: denny.ran95@gmail.com

Artist: Denny Rengel 

Translation: Tatianna Wilkins 

Over time, the quality of life in Venezuela has declined due to governmental mismanagement, which has been deteriorating and withering the country to the point of drying it up.

Today, one can observe the chaos, improvisation, overkill, laziness, brutality, cruelty, and disgust, which were enough to create social outbursts currently in existence. The Venezuelan population has waited to see how the little that was, has become nothing—watching the few generators of employment close or go bankrupt, living in a prolonged instability with family and friends' suffering to get medicine and food. These are the reasons for the massive departure of Venezuelan citizens, currently considered one of the world's greatest humanitarian crises. It is estimated that more than 4 million Venezuelans have left in search of better living conditions. 

Migrants leave behind dreams, studies, an inheritance devastated by rampant violence and, in many cases, their family, their home, and the land where they were born. The tearing apart of families is one of the most painful consequences of forced migration. Then comes the experience of becoming a Forastero (outsider). When you arrive in another country where you do not belong, it's like starting from scratch and going against time in an almost unbridled search for stability. However, this treacherous journey gives us the power to support the rest of our family, trapped in that oppressed land. 

 

In Venezuela, the food basket has a cost of $300, which exceeds one million sovereign bolivars, which means that a family with a minimum of five people need at least 65 minimum wages to obtain the products of that basket. Still, it turns out that 89% of Venezuelans do not earn enough to feed their respective families, and nine out of ten people lack the income to acquire it. Consequently, 71% of Venezuelans don't buy the necessary food, and 9 out of 10 citizens have reduced their food intake, resulting in 6 out of 10 citizens going to bed hungry. Others are left to scavenge for food from the garbage. You become restless when you can't live or survive in the place you call home. You are left to face a distant reality in whatever area you may find yourself. 

 

All of these problems make it inevitable to feel affected in artistic creation from generic aspects of the artist's social situation, allowing one to look at the reality of a country through the eyes of an outsider.

 

A Forastero (outsider) is a term used to designate people that don't belong to a community, who don't come from it, and who come from another country. This situation produces individuals who lack awareness of the customs of the place they arrive. They are seen as foreigners or even strangers. Usually, the Forastero (outsider) can be perceived as different because they have different lifestyles, ways of communicating and acting, among others. However, contemporary painting is a universal language that breaks boundaries. It remains a visual memory of our time. One of which has become a staple in Latin American Culture. My work is an expression of protest against the serious social problems that Venezuela is enduring. My Art reflects the discontent with the government that runs the country and the loss of values that the Venezuelan society is going through from the perspective of a Forastero (outsider) in Peru. 

Instagram: @denny_rangel

Email: denny.ran95@gmail.com